julio 03, 2011

Hermanas de la Providencia inician la reconstrucción

Mañana ¡Se inicia la reconstrucción a cargo de un gran equipo! Oremos por su éxito.

"El 25 de enero de este año el fuego consumió la Iglesia Matriz de las Hermanas de la Providencia en menos de dos horas. En el lugar no quedó nada, sólo un par de murallas, una imagen de Nuestra Señora de los Dolores y la urna de la Madre Bernarda Morín.

La arquitecta Amaya Irarrázaval, responsable de la restauración, confirmó a "El Mercurio" que mañana se inician los trabajos. Esta primera etapa estará financiada por las Hermanas de la Providencia, pero el proyecto se encuentra en manos de óscar Agüero para ser acogido a la Ley de Donaciones Culturales mediante la Corporación Identidad Patrimonial.

Amaya Irarrázaval trabajará junto a un equipo de profesionales: Jorge Griñó (pintura-mural), Juan Oliva (lámparas), Ricardo Carrión (vitrales), Guido Cavalla (calculista) y Mónica Pérez (iluminación), entre otros. Empezarán con un recogido del material, lo que, según Irarrázaval, "servirá de evidencia", es decir, se ocupará como indicador de la obra: mármol, ladrillos, espacios arquitectónicos. "Actualmente estamos estudiando la cubierta de la obra, que es un tema más o menos urgente por las lluvias", comenta la arquitecta.

Uno de los trabajos más complicados de esta restauración será la pintura-mural. El arquitecto Jorge Griñó, quien restauró la iglesia hace 18 años, explica que "la pintura del falso mármol que recubría el interior de la iglesia tenía una cualidad pétrea, es decir, parecía un auténtico mármol. La técnica artística usada en este trabajo imitaba sus vetas y coloridos". Y agrega: "La pintura que imitaba el mármol era de la mejor calidad en cuanto a la imitación real de la piedra con un acabado preciso, sin estridencias, lo mejor que he visto en mi vida profesional. Ese trabajo lo realizó Francisco Bravo, en 1909".

El método usado por Bravo en aquella época consistía en usar varias capas aguadas de pintura sobre el yeso, lo que crea una ilusión de profundidad. Los colores usados en esa oportunidad fueron ocre, blanco y gris, destacando con trazos de pincel las vetas en negro.

Ahora Griñó tendrá un desafío mayor: deberá cubrir los ornamentos con el mismo mármol pintado reinventando la técnica a través de fotografías y la memoria. Todos los colores y dibujos de líneas negras serán puestos por él para mantener la unidad del trabajo, y será el mismo Griñó quien definirá la transparencia, las tonalidades y los dibujos. Este trabajo durará aproximadamente un año."


Fuente: El Mercurio de Santiago, 3 Julio 2011. Página A 15. http://bit.ly/mIdcvK

0 comentarios: