mayo 11, 2011

11 DE MAYO DE 1850, VENERANCE ENTRA AL NOVICIADO

El 11 de Mayo de 1850 Venerance Morin que más tarde, en su vida religiosa, tomará el nombre de Sor Bernarda, entra al Noviciado de las Hermanas de la Providencia después de un largo proceso de discernimiento. En su búsqueda de a qué Congregación entrar, recuerda una noticia que la prensa en el año 1844 destaca como un hecho histórico: la profesión religiosa de 7 novicias que se constituye como la piedra fundacional de una nueva Congregación diocesana.

En sus memorias escribe: "Verdad es que las noticias que había obtenido después , de tan piadosa Institución, no halagaban mucho la naturaleza . El mundo decía que esta comunidad se componía de mujeres ignorantes, cuyos modales y trato eran igualmente ordinarios; que vivían en extrema pobreza, careciendo no pocas veces de las cosas más necesarias a la vida; que se alimentaban de los restos de las mesas de las demás comunidades y aún de hoteles; que andaban por las calles con unos hábitos viejos, desteñidos o quemados de sol; que pedían constantemente limosnas para los pobres, pero que nada podían pedir para sí mismas; que su principal ocupación era asistir a los moribundos, exhortarlos a bien morir, curar las enfermedades más horrorosas, recoger al huérfano"

Es así que en su opción por seguir a Jesucristo y los comentarios negativos de la sociedad de la época hacia la naciente Congregación, atraen a Venerance describiendo que ese es el proyecto de vida consagrada que anhea como propio: "Considerando despacio estas cosas, siempre los ojos fijos en el Señor, me pareció más conforme a la cruz y a las humillaciones de Nuestro Señor, la vida de las Hermanas de la Providencia. Sin vacilar un momento me determiné a abrazarla como lo he realizado después con gran contento y satisfacción de mi alma".

Pasado unos meses después de comunicar su desición de ingresar a las Hermanas de la Providencia, el 10 de Mayo emprende el viaje que la llevaría desde su amado Saint Henry en carruaje hasta Quebec para desde ahí tomar un vapor hacia Montreal. Son recibidos, ella y su padre, al día siguiente por la comunidad de las Hermanas de la Providencia teniendo su primer encuentro con Madre Emilia Gamelin.

En sus memorias, Madre Bernarda escribe: "El placer de seguir a Jesús y María, pobres y sufriendo ha triunfado del placer de gozar más tiempo de las caricias de mis amados padres que tanto me quieren". En un mensaje que la Maestra de Novicias le pide dirija a Madre Emilia Gamelin escribe: "Mi reverenda Madre: la humildad, la pobreza y la caridad son las virtudes que vengo a buscar en esta santa casa".

Luego de la renión del Consejo de la Comunidad Madre Emilia la abraza y le dice: "La Comunidad la ha admitido".

Sor Bernarda escribe en sus memorias: "...entré al Noviciado el mismo día, 11 de Mayo de 1850. ¡Dios sea para siempre bedito!".


* "La entrega sin retorno", Fernando Aliaga. Págs. 72-75

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