enero 31, 2009

URGENTE: SE NECESITAN EVANGELIZADORES

“Vayan por todo el mundo y anuncien la Buena Nueva a toda la creación” (Mc 16,15)
¡SI! … ¡SI! … TÚ
Trato de imaginar tu rostro desfigurado preguntándote ¿yo? “¿Seré yo, Señor?” … seguro ahora te preguntas ¿y qué relación tiene Madre Bernarda con el llamado a evangelizar HOY ?. Entiendo tu pregunta pero yo además me pregunto ¿Cómo? pues reconozcámoslo: nuestra realidad es un mundo cambiante y globalizado; es una sociedad donde abundan las herramientas tecnológicas, los medios masivos de comunicación; una sociedad que vive en la abundancia dela información pero la incomunicación, en la abundancia de modelos que a veces solo ocultan nuestra propia inseguridad. Vivimos en ciudades y sociedades fragmentadas donde la exclusión, la marginación, la violencia y agresividad sin quererlo ya son parte de nuestra cotidianeidad.
Hace 2000 años atrás, Jesús, sin ser el Ceo de una gran compañía, sin ser parte de ningún directorio, sin contar con las herramientas tecnológicas comunes en nuestro tiempo, tampoco grandes campañas publicitarias logró levantar la más antigua institución del mundo, esa que traspasa toda cultura y todo contexto. ¿Cómo lo hizo? Jesús no desperdició tiempo ni energías construyendo una imagen que provocara respeto e invitara a la veneración de parte de sus discípulos y seguidores, pues su autoridad no emanaba de la imagen que proyectaba, sino de su propia esencia, con sus grandezas y sus debilidades. Si mismo, su propia vida.
Insistes en tu pregunta: ¿qué tiene que ver con Bernarda?
Hay una gran diversidad en el cómo se cumple la misión de evangelizar, los misioneros son los continuadores de la misión de Jesús: proclamar la “buena nueva”; unos son llamados a evangelizar en sectores de la sociedad que viven apartados de Dios, otros son llamados a abandonar su país y peregrinar evangelizando. Bernarda hace 156 años atrás, siendo una joven de 19 años hace precisamente eso, abandona su país y su familia para emprender y comprender su misión evangelizadora. El pueblo de Dios es un pueblo de ELEGIDOS, pero también de VOLUNTARIOS; está constituido por personas que como Bernarda libremente respondieron “SI” al llamado del Padre. Evangelizar no es sólo enseñar un par de oraciones, conocer algunos versículos y usarlos como frases cliché. Evangelizar no es solo comunicar, compartir, enseñar el evangelio sino que es VIVIR esas enseñanzas. ¡Que difícil en nuestro tiempo! Pero, precisamente en nuestro mundo hoy, en nuestra sociedad, nuestro entorno cercano, ¡nosotros mismos! necesitamos el ejemplo palpable de vidas transformadas, no el último modelo musical, ni los últimos “líderes” políticos o espirituales. Necesitamos modelos que al conocerlos queramos y podamos decir “YO QUIERO VIVIR COMO EL O COMO ELLA” … ahí está Bernarda.
Bernarda es un modelo entre nosotros, sin contar tampoco con ninguna de las herramientas con las que nosotros hoy vivimos, ella vive su condición de evangelizadora de tal manera que cautivó a otros y fue capaz de responder a las necesidades de su tiempo; VIVE el evangelio de tal manera que traspasó su época y se nos hace actual, ¿cómo?, ella responde a la dimensión de la femeneidad y a la participación de la mujer en la sociedad, sí, porque fue muy activa en su época. Si, porque evangelizar implica hablar a través de nuestras acciones y tal como Jesús, Bernarda nos habla. A Chile le regaló una especial pastoral social que ejerció hacia los huérfanos, los ancianos y los enfermos pobres; un amor solidario, a la luz de la fe de ver en el pobre a Cristo, de reconocer en ellos su dignidad. En su época el país entero admiraba el amplio apostolado de Bernarda como: la acción social hacia los niños abandonados, los pobres y enfermos; la educación femenina a todo nivel y las misiones entre los mapuches.
Sí, hoy es difícil proclamar y vivir el evangelio a pesar de tener muchas herramientas en nuestras manos, porque antes de construir, es VIVIR.Mientras piensas en aceptar el desafío, el llamado a evangelizar, te presento a Bernarda, como un modelo; porque ella nos guía a comprender el sentido de la experiencia de Dios en cada uno de nosotros, a comprender la experiencia de SER IGLESIA. Ella no es Dios, no es Cristo … pero es un camino. Sencillamente, Bernarda.

1 comentarios:

carla dijo...

Agradezco a la Madre Bernarda porque me concedió una petición que le hice hace casi 1 mes, rezando su oración en el día y por las noches.

Mi gratitud y fidelidad para ella y la Hna Gamelin, por ser un tremendo ejemplo a seguir.

Nuestra misión como laicos es EVANGELIZAR, tener una CARIDAD CONMOVEDORA para el Cristo que sufre diariamente y pedirle a Jesús misericordioso y su sagrado corazcón es, que AUMENTE NUESTRA FÉ EN ÉL y en quien nos ha dejado como modelos de virtud.

Carla